Taiga Eco Rating
Con nuestro Taiga Eco Rating damos mucha importancia a la transparencia. Por eso hemos definido criterios específicos para analizar minuciosamente los productos de nuestra Eco Store. Nuestros criterios de sostenibilidad están formulados con claridad y constituyen la base de nuestra tienda ecológica. Para obtener una visión completa de la sostenibilidad de los productos, nuestros criterios tienen en cuenta explícitamente su impacto ambiental durante todo el ciclo de vida. ¡Descubre ahora qué significa exactamente!

Nuestros criterios de sostenibilidad
Nuestro Taiga Eco Rating se basa en cinco criterios de sostenibilidad, cada uno compuesto por distintas características. Para cada producto, comprobamos más de 25 características individuales, así como los sellos y certificados disponibles y la información de fabricantes y proveedores.
A partir de esta información, evaluamos cada criterio de sostenibilidad y ofrecemos una valoración transparente y comprensible de las características ecológicas y sociales de un producto.
Para que un producto pueda incluirse en nuestra Eco Shop , debe cumplir al menos dos criterios de sostenibilidad con la calificación «sostenible» o alcanzar la calificación «especialmente sostenible» en al menos un criterio. Si un producto no cumple estos requisitos mínimos o no disponemos de información suficiente, no lo incorporamos a nuestro catálogo.
Así garantizamos que todos los productos de Taiga cumplan nuestros estándares de sostenibilidad definidos y ofrezcan una alternativa más sostenible para el día a día.
5 principios de sostenibilidad
1. Materiales sostenibles
1. Materiales sostenibles
Comprobamos de qué materias primas está compuesto un producto y qué impacto tienen en el medio ambiente y los recursos. Entre otros aspectos, tenemos en cuenta los materiales naturales, reciclados o renovables, así como el uso de materias primas fósiles. Los productos fabricados con materiales duraderos y que protegen los recursos obtienen una mejor valoración.
2. Fabricación sostenible
2. Fabricación sostenible
La sostenibilidad no termina en los materiales. Por eso también analizamos los procesos de fabricación de cada producto. Entre otros aspectos, tenemos en cuenta el consumo energético, el uso de energías renovables, los estándares medioambientales, las certificaciones y las condiciones laborales sociales y justas durante la producción.
3. Embalaje sostenible
3. Embalaje sostenible
Los embalajes suelen consumir recursos que podrían evitarse. Por eso valoramos hasta qué punto el embalaje de un producto ahorra recursos. Entre otros aspectos, tenemos en cuenta la cantidad de embalaje, su reciclabilidad, la elección de materiales y el uso de plástico y envases de un solo uso.
4. Uso sostenible
4. Uso sostenible
Un producto también puede afectar al medio ambiente y la salud durante su uso. Por eso analizamos, por ejemplo, su durabilidad y reparabilidad, el consumo de energía y agua, así como las posibles sustancias nocivas o cargas ambientales durante su utilización. Los productos que pueden utilizarse durante muchos años reciben una valoración más positiva.
5. Economía circular
5. Economía circular
Un producto sostenible debería permanecer el mayor tiempo posible en el ciclo de los materiales. Por eso valoramos hasta qué punto puede reutilizarse, repararse, reciclarse o biodegradarse. Cuanto más fácil sea separar y volver a utilizar los materiales, mejor será la valoración.

Colaboración con fabricantes, empresas y ONG
Queremos señalar que, al aplicar nuestros criterios, solo podemos utilizar los datos de los que disponemos. Si un producto no aparece clasificado como «(especialmente) sostenible» en un criterio, puede deberse a que nos falta la información correspondiente. No obstante, trabajamos estrechamente con nuestros fabricantes para cerrar estas posibles lagunas lo antes posible.
Asimismo, nuestro objetivo es colaborar activamente con empresas, centros de investigación y ONG para mejorar los métodos de evaluación de nuestros productos y acercarnos así un poco más a nuestra meta.



